Ya
en 2016, comenzó como promotor técnico productivo (PTP) en el Inces
y luego escaló hasta ser MTP en el área de agroecología y
gastronomía
Gustavo
José Gregorio Jiménez Mora, tiene tres nombres y de acuerdo a su
madre es porque “soy un milagro de José Gregorio”.
Él
actualmente, es maestro técnico productivo (MTP) del Inces en
Aragua, región donde imparte diversidad de formaciones desde el área
agroecológica en comunidades, instituciones y desde el centro de
formación socialista (CFS) Cagua.
Jiménez
Mora, nació en la parroquia El Recreo de Caracas, específicamente
en la Clínica Santiago de León de Caracas el 18 de agosto de 1958.
Relata, que tuvo una infancia estupenda, pues al ser un hijo deseado
“me dieron mucho cariño, y luego de mí, mi mamá tuvo cinco hijos
más”.
Gracias
a este amor constante en su vida, el ahora maestro tiene la capacidad
de dictar formaciones y talleres en relación a ciertos temas con la
intención de valorar la naturaleza y enseñar el cómo producir
desde la tierra.
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| Formación en la Base Aérea Libertador (BAEL). Foto: Gustavo Jimenez. |
Estudios
y formación
“Estudié
en el Liceo Fermín Toro en Caracas y soy de los que creía que en el
cielo mandaba Dios, en la tierra los cristianos y en el centro de
Caracas mandaban los Fermintorianos”, contó el maestro.
Además
indicó, que perteneció al Orfeón y también fue integrante cuando
ganaron el primer festival de Orfeones liceistas, celebrado en Cumaná
estado Sucre.
Cuando
el Ince, cuando no tenia la “S”, pudo realizar varios cursos para
su desarrollo personal; entre ellos de Cocina, Servicio de Comedor y
otros de gastronomía. Asimismo, culminó formaciones en Seguridad
Hotelera, Elaboración de Pasapalos pero en el Inces de Mérida.
En
este orden de ideas, “estudié Guía de Turismo Berlingue y
pertenezco a la primera promoción de guías de turismo; con un
convenio que había entre el EnglishLab y el antiguo Ministerio de
Turismo”.
Años
después, entre el 1979 y 1980 laboró en Recursos Humanos del Inces
en Nueva granada; “allí estaba como obrero y me encargaba de la
reproducción del material didáctico que se hacia con estencil”.
Luego
de cumplir funciones en Caracas, trabajó en la Dirección General de
Parques y Jardines de la Gobernación de Caracas; específicamente en
los viveros que quedaban por la cota 905 frente al parque El Pinar,
lugar que vale destacar comenzó “mi amor por la agricultura”.
Posteriormente,
inició labores en el MINDUR por 15 años, “fui asistente de
personal, asesor de personal y jefe de la División de Personal de la
DGS de Ordenamiento Urbano”.
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| Parte de la cosecha en Bael. Foto: Gustavo Jiménez |
Cambio
de aires
De
Mindur, comentó que fue removido del cargo e inmediatamente se mudó
a Mérida, donde aprovechó para estudiar cocina y gastronomía a
través del Inces y otras instituciones privadas.
Estando
en el estado andino, trabajó en el Contry Club de Mérida pero se
retiró porque tuvo la oportunidad de estudiar ingles y trabajar al
mismo tiempo en Trinidad y Tobago. En la isla, se mantuvo un año
estudiando y regresó a Mérida para desempeñarse en otro
restaurante.
Al
pisar tierra venezolana nuevamente, “empecé a estudiar el Técnico
Superior Universitario en Producción Agroalimentaria y estuve
asesorando por mi cuenta en patios productivos.
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| Clase sobre lombricultura. Foto: Gustavo Jiménez |
Inicios
en el Inces
Ya
en 2016, comenzó como promotor técnico productivo (PTP) en el Inces
y luego escaló hasta ser MTP.
A
pesar de ser
soltero, aseguró
que tiene dos
hijos (sobrinos)
a quienes crió. Debido a esa formación familiar; explicó que
“siempre
impulso a los jóvenes a formarse en el Inces pues
es
una institución formativa, con maestros verdaderamente dedicados;
quienes
aman su trabajo y que aman enseñar aunque a veces pasamos por
vicisitudes y estrecheces, como la falta de papelería”.
Sin
embargo, enfatizó
que todos los maestros en Aragua “lo
hacemos con mística y con el deseo de cumplir lo mejor posible; con
la preparación de los expedientes de curso. Porque
tenemos un compromiso con las personas que vienen a nosotros a
formarse y creen en nosotros; gracias a los Maestros que dan su cara
y son la imagen de la institución y ponen muy en alto su honor”.
Cabe
resaltar, que desde el ámbito comunicacional siempre está activo
con las nuevas tecnologías de la información; por eso creó un
grupo en
Facebook llamado “Agroalimentaria”
donde consecuentemente
publica
información
interesante sobre la agricultura urbana.
En
los álbumes, se muestra el trabajo que durante estos años ha
realizado en el Inces como formador. “Comencé en San Mateo donde
trabajé por un año y tenía que pasar por tres pueblos (Palo Negro,
Santa Cruz y Cagua) para llegar a mi trabajo.
No
obstante, destacó que todo ese sacrificio valió la pena pues logró
con labores arduas y diarias la creación de un hermoso huerto.
Por María Molina



