La
vanguardia Inces es un movimiento que se viene gestando al
calor de la lucha revolucionaria, así lo indicó Yelitza Rodríguez,
trabajadora Inces e integrante de este colectivo compuesto por
sujetos políticos en permanente práctica revolucionaria.
Explicó
que “se ha venido desarrollando una praxis vinculada a los procesos
organizativos de sujetos sociales en comunidades y entidades
laborales, actividad clave en la construcción del proceso
revolucionario y su consolidación. La formación, movilización,
organización, investigación y comunicación, constituyen los medios
para alcanzar tal objetivo de dimensión estratégica”.
Comentó
que como proceso al fin, existen ritmos y características totalmente
distintas que hacen que no sea un colectivo lineal ni estándar. Por
el contrario, son una diversidad, que con objetivos comunes, entre
ellos: resistir, insurgir, profundizar la Revolución, transformar
el Inces, impulsar la economía y la organización comunal.
Conformación
La
vanguardia del Inces en Aragua esta conformada por 80
trabajadores, entre ellos Promotores Técnicos Productivos (PTP),
Maestros Técnicos Productivos (MTP), jefes de división, gerencia
regional y jefes de Centros de Formación Socialista (CFS); todos,
con la convicción necesaria para hacer avanzar el proceso
revolucionario, orientados políticamente por las líneas marco que
la dirigencia política establece y, con clara conciencia del papel
que como vanguardia toca realizar en el seno del pueblo, signado por
las múltiples contradicciones, propias de la construcción
socialista su carácter clasista.
Por
otro lado, como saldo del trabajo realizado, actualmente contamos con
un número significativo de sujetos de diferentes comunidades y
trabajadores de instituciones, caracterizados y en formación, para
organizarse, igualmente en vanguardias.
Tareas
a desarrollar
Rodríguez
destacó, que la tarea fundamental de las vanguardias, entre
ellas, la nuestra, es la reflexión en colectivo, acerca de las
contradicciones que tenemos como proceso y dirigencia revolucionaria,
abrir el debate en todo espacio donde sea posible, hacer esta
revisión de manera profunda, con el máximo nivel de criticidad que
podamos alcanzar, lo cual nos aportaría un marco de acciones de
calle, propias de una dirigencia militante y movilizada a favor de
sus intereses como Poder Popular en ejercicio y las temáticas
a trabajar como formación y auto formación, que nos exige la
profundización de nuestro proceso, imprimiéndole así, la
pertinencia a dicha formación.
Chávez
nos dejó toda la estructura política legal, para constituirnos en
poder político, protagónico de nuestro destino, entonces, la
organización, la táctica y la estrategia es lo que debe marcar
nuestro accionar desde cualesquiera sea la trinchera de lucha, la
nuestra, darle contenido a la consigna del Inces “formar
produciendo y producir formando”, de allí, la promoción, el
fortalecimiento y la búsqueda permanente de toda iniciativa de
organización.
El
nacimiento de redes socio-productivas que polaricen la
producción y distribución de alimentos, bienes y servicios,
gestionadas y dirigidas por el pueblo organizado en unidades de
producción, con atención a las cadenas de producción es y podrá
ser, el saldo político, entre otros, que la institucionalidad
venezolana en revolución, pudiera consolidar, como legado de Chávez.
¡Chávez
Vive, la Patria sigue y Venceremos!

