Los
aprendices son una figura administrativa, contemplada en la
constitución del año 1961, lo que indica que tiene rango
constitucional, dirigida a los jóvenes del país, para su formación
en oficios técnicos científicos, de enfoque pragmático, que solo
les permitía su incorporación al mundo empresarial del trabajo.
Como
mano de obra calificada, administrada por el Inces, hoy, en
tiempos de revolución, en el Inces Socialista, se mantiene como el
programa de formación que se contextualiza en la Política de Chamba
Juvenil, de enfoque integral, donde se entiende al joven, como un
futuro productor de riquezas, para la satisfacción de las
necesidades materiales de existencia de la sociedad en su conjunto,
consciente de su papel en la historia y, comprometido con él.
Juventud
comprometida
Ese
compromiso radica en el impulso y fuerza que estos jóvenes puedan
mantener para con la consolidación de la Economía Comunal,
toda vez que ésta política es soporte al Estado Comunal, de nuestra
construcción socialista, de donde surgen nuevas relaciones de poder,
de sociedad, de producción y aprenden a ubicar las contradicciones,
dada la coexistencia que enfrentamos con la concepción capitalista
que mantenemos.
En
tanto, la formación técnica-científica establece como
centro de gravedad, el conocimiento acerca de quienes producen, como
se produce, como se organiza la producción y quienes se benefician
del capital que genera el producto convertido en mercancía. En
síntesis, se devela la división social del trabajo como mecanismo
eje y vector del sistema capitalista y, comprendido ésto, se aclara
la noción de lucha de clase.
Ese
despertar en la esfera de lo político, le permite al joven crecer en
lo personal social y podrá contrarrestar con posiciones firmes y
argumentadas, la avalancha de modismos y enfoques de tendencia reformista
a favor del capital, que confunden la orientación y dirección de la
educación, la economía, la cultura
de las nuevas décadas que la nación ha de transitar, donde ellos
-los jóvenes- serán los protagonistas.
Pedagogía del PNA
Mientras,
la madurez que esto exige, se forja en una práctica reflexiva
que plantea la pedagogía del programa, durante 3 años
aproximadamente, la cual consiste en la promoción, orientación,
acompañamiento y ejercicio del oficio,
que nuestros aprendices han de desarrollar junto a las
comunidades organizadas en unidades de producción de alimentos y
productos básicos de existencia, como
también la garantía de sub-productos (materia prima) que conforman
las cadenas del producto final, con soporte financiero, de
infraestructura por parte de entes financiadores, como de formación
y organización,
por parte del Inces y otras instituciones con quienes se articulan
mediante convenios de cooperación.
Alcance
nacional
En
la actualidad, este programa se conoce como Programa
Nacional de Formación de Aprendices (PNFA), con alcance
nacional, incorpora jóvenes entre 14 y 18 años de edad, en oficios
propios del motor de producción industrial, turística, agrícola,
farmacéutica, igualmente de gestión administrativa y próximamente
con nuevas áreas productivas.
Actualmente,
se encuentran en formación 3.482 jóvenes del estado Aragua,
a quienes 1.284 entidades de trabajo privadas, subvencionan,
considerándolos como trabajadores de nóminas contractuales y
recibiendo su salario respectivo como aprendiz, es decir, en
formación, antes, para beneficio propio de cada entidad de trabajo y
fortalecimiento del aparato productivo de carácter capitalista.
Hoy
como tributo de responsabilidad social que el Estado impone a
los propietarios de la riqueza que acumula y genera la producción
convertida en mercancía. Las públicas, igualmente, toda vez que la
política de la Gran Misión Chamba Juvenil lo dispone,
ofreciendo una formación integral como servidores público de la
institucionalidad venezolana en transformación.
